An attack on the institution of democracy should concern everyone: Bolivia is just the latest example.

1978 was the year I was born in Bolivia, it was also the year of another coup d’é·tat in Bolivia. For the next four years there would be 10 different governments running the country. As a young boy growing up in Bolivia I sensed that political instability was the norm not the exception.

On November 10, 2019, Bolivia’s president Evo Morales was ousted by a combination of both the political opposition leading national protests calling for his resignation, and the capitulation of police and military forces to the unfolding social unrest. Morales and his supporters claim it was a coup but the opposition claim it was a popular uprising against a dictator.

Whatever you call it and however you look at it, the attacks on the institutions of democracy are crystal clear: Election fraud, manipulation of the courts, military and police intervention in political affairs, corruption in government, political persecution, and disregard for the rule of law.

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Un ataque contra la institución de la democracia debería preocuparles a todos: Bolivia es solo el último ejemplo.

Mi persona nacio en Bolivia en 1978, año en el que hubo golpe de Estado en la presidencia de Bolivia. A medida que iba creciendo senti que la instabilidad politica era una tradicion ya que los posteriores gobiernos (10 en 4 años) no hacian la excepcion.

El 10 de noviembre de 2019, el presidente de Bolivia, Evo Morales, fue derrocado por un amotinamiento de la oposición política, haciendo protestas nacionales, que pedían su renuncia y la capitulación de las fuerzas policiales y militares ante acontecimientos del descontento social. Evo y sus partidarios afirman que fue un golpe de Estado, pero la oposición dice que fue un amotinamiento contra un dictador.

Como sea que lo llames y como lo mires, los ataques a la institución de la democracia son muy claros: fraude electoral, manipulación de los tribunales, intervención militar y policial en asuntos políticos, corrupción en el gobierno, persecución política, y desprecio por el estado de derecho.

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